Los elementos que se describen a continuación ofrecen distintas formas de abordar el tema de la reunión. Tú decides si usas todos o solo uno. Son herramientas para ti: tú decides cómo usarlas. Lo importante es:
- Sé flexible y adapta las actividades a la dinámica del grupo y al tiempo que tengas. No podrás incluir todos los elementos en una sola reunión.
- Procura que todos los participantes se sientan incluidos y a gusto.
- Deja suficiente espacio para la reflexión personal y subraya lo importante que es compartir con sinceridad y apertura.
- Sé sensible a las reacciones emocionales, sobre todo cuando se tocan temas personales.
Rompehielos «¿Qué prefieres…?» versión escalofriante
⏱ 5 minutos
👉🏼 que una araña grande y gorda te camine por el cuerpo o llevar una serpiente alrededor del cuello
👉🏼 pasar una hora encerrado en la boca de una ballena o estar en una isla con un T. rex
👉🏼 entregar tu teléfono durante una semana o pasar una semana entera sin ningún contacto con tus amigos
👉🏼 subir solo al escenario delante de toda la escuela o grabar un video vergonzoso de TikTok que se haga viral
👉🏼 pasar la noche solo en un bosque oscuro o dormir en una casa abandonada con ruidos extraños
👉🏼 perseguir un tornado o acampar solo una noche en una zona volcánica activa
👉🏼 vivir solo una tormenta violenta en tierra firme o ir a la deriva solo en mar abierto en plena noche
No les resultó fácil decidir. Ya sea una araña, una erupción volcánica o el mar abierto, todos estos escenarios tienen algo en común: son desagradables y quizá provocan asco o miedo. Nada divertido.
Ahora vamos a ver un video en el que los amigos de Jesús se encuentran en una situación desagradable.
Video: Pedro en la tormenta
⏱ 3 minutos
🎬 Vean juntos el video «Jesús camina sobre el agua» de la serie The Global Gospel.
Profundizar
⏱ 12 minutos
Ahora vamos a ver este episodio de la Biblia con más detalle.
📖 Lee Mateo 14:22-33
No sé tú, pero a veces mi vida se siente exactamente como ese momento de Pedro en la tormenta.
Todo está en calma y, de repente, llega una ola. Sin avisar. Tal vez sea el estrés en la escuela, una pelea con los amigos, unos padres que no te entienden, las expectativas de los demás que no puedes cumplir, o quizá la sensación de que no eres suficiente.
Todos tenemos nuestras tormentas en la vida. Y a veces somos muy valientes, como Pedro, que sale de la barca y empieza a caminar a pesar de la tormenta: yo puedo, Jesús está aquí.
Pero de repente se hunde. ¿Por qué?
Ya no mira a Jesús, sino las olas. Y ¡plaf!, al agua.
Piensa un momento en la última vez que tú también te hundiste.
Conozco esas situaciones en las que pienso: sí, yo puedo con esto. Jesús está aquí. Pero luego empiezo a hundirme. Hace poco tuve una discusión con una persona muy cercana a mí y, de repente, me encontré en medio de esa tormenta pensando: ¿pero qué está pasando aquí? Y sentí cómo mis emociones me arrastraban como una ola de tsunami.
Y, como Pedro, dije: Jesús, ayúdame. Ayúdame a ver a esta persona y a mirar lo que tú quieres hacer aquí y ahora. Ayúdame a no fijarme en mí misma ni en las olas. La conversación siguió siendo difícil, pero fue como si Jesús me hubiera sacado del agua y me hubiera vuelto a poner de pie. Pude mantener la calma y simplemente dejárselo a Jesús.
Igual que a Pedro, Jesús me levantó. La tormenta seguía ahí, pero él cambió mi corazón, mi manera de ver las cosas en medio de esa tormenta.
Y muchas veces es así. Jesús no siempre quita la tormenta. La tormenta sigue rugiendo.
Pero: Jesús está con nosotros en la tormenta.
No dice: «Vuelve cuando tengas más fe».
Dice: «Estoy aquí, incluso cuando dudas».
Tal vez Jesús no cambie enseguida tu situación. Pero te cambia a ti en esa situación.
La pregunta es: ¿Qué miras cuando llegan las olas?
¿La tormenta o a quien te sostiene?
Y eso es justo lo que vamos a experimentar ahora. ¿Qué se siente al avanzar paso a paso, confiando en que otros te sostienen?
No quedarse en la barca. Salir a las olas.
Ahora vamos a probar una actividad que hace que esto se sienta de verdad.
Actividad de aprendizaje vivencial «El caminante»
⏱ 20 minutos
- El grupo se coloca en dos filas, una frente a la otra, de modo que formen con los palos una especie de «puente» o «pasarela».
- Cada uno sostiene el palo con firmeza con las dos manos. Con participantes más pequeños, es mejor que no estén de pie, sino en cuclillas, con una rodilla en el suelo y la otra pierna flexionada, para apoyar además la madera en el muslo.
- Los palos quedan separados de manera que alguien pueda caminar sobre ellos con cuidado.
- Una persona voluntaria, el «caminante», cruza despacio el «puente». También puedes hacer que todos los participantes crucen el «puente».
- Los demás mantienen los palos firmes.
- Si el «caminante» duda o se siente inseguro, un líder del equipo puede ofrecerle la mano. Ese líder debe ir caminando a su misma altura, para que el participante pueda tomarle la mano en cualquier momento.
- Para simbolizar la tormenta, pide a los participantes que muevan los palos mientras el «caminante» cruza el «puente».
- Después, reflexiona con el grupo sobre estas preguntas:
Grupos pequeños
⏱ 15 minutos
Siguiente paso
⏱ 5 minutos
Con todo el grupo
La pregunta que nos ha acompañado hoy es: ¿Qué miras cuando llegan las olas? ¿La tormenta o a quien te sostiene? Y si ahora mismo estás en medio de una «tormenta», ¿cuál podría ser tu siguiente paso para confiar en Jesús en medio de ella?
En sus asientos hay papelitos y lápices. Voy a poner algo de música de fondo y quiero invitarlos a hablar con Jesús. Si quieren, al mismo tiempo pueden escribir lo que le quieren confiar. Ustedes deciden cómo pasar este tiempo. Es algo entre ustedes y Jesús.
Versión en español: octubre de 2026
