¿Qué juegos son divertidos de verdad y no aburren ni siquiera la segunda vez que los juegas? Los diez juegos que quiero presentarte aquí han demostrado su valor en los últimos años de mi tiempo como pastor de jóvenes. La mayoría no necesita material y requiere poca preparación. Así puedes sacarlos del bolsillo en cualquier momento.
Puesto 10: Fútbol cangrejo

En este juego se enfrentan dos equipos. La única diferencia con un partido de fútbol normal es que solo está permitido moverse a cuatro patas (con la espalda mirando al suelo). Gana el equipo que marca más goles. En este juego conviene ventilar bien la sala.
Página del juego, con ilustración: Fútbol cangrejo
Puesto 9: ¿Quién quiere ser millonario?

Como en el programa de televisión, se hacen preguntas. La diferencia es que las preguntas se le hacen siempre a un equipo entero. En este juego de grupo también compiten varios equipos entre sí. Si quieres ahorrarte tiempo de preparación, en internet encontrarás plantillas de presentación gratuitas al estilo del programa y podrás jugar cómodamente con el proyector. (Muy importante: las ediciones del programa para jugar en casa suelen estar pensadas para pocos jugadores y no sirven para un grupo grande.)
Una alternativa a este juego es un concurso al estilo de «Jeopardy!»: se proyecta un tablero de juego y, con tu equipo, eliges entre preguntas más fáciles, que dan menos puntos, y otras más difíciles, que dan más puntos.
Página del juego, con ilustración: ¿Quién quiere ser millonario?
Puesto 8: Runrún

Todos se sientan en círculo alrededor de una mesa, con las manos debajo. Solo una persona no tiene las manos debajo de la mesa. Por debajo de la mesa se pasa una moneda de mano en mano mientras todos dicen «runrún, runrún» (bueno, el juego no es precisamente para chicos de 18 años, pero con buena motivación es muy divertido). Entonces la persona que tiene las manos sobre la mesa dice «¡Stop!» y todos tienen que poner las manos planas sobre la mesa. La moneda, que ahora está en la palma de alguien, no debe descubrirse. El jugador que dijo «¡Stop!» puede dar dos órdenes más. También tiene dos intentos para decir 1. quién tiene la moneda y 2. en qué mano está.
Órdenes posibles: plano, puño, puente, doble puente, orejas de conejo, etc. Antes del juego puedes inventar algunas y explicarlas.
Página del juego, con ilustración: Runrún
Puesto 7: Caza de globos

Un juego de acción que puede ser muy divertido. Aquí juegan todos contra todos. A cada jugador se le ata un globo al pie con una cuerda. Cuando se da la señal de inicio, tienen que reventarse los globos unos a otros pisándolos. El jugador que se queda sin globo sale del juego. Gana el último jugador que queda.
Como alternativa también se puede jugar a «Caza de pinzas»: en lugar de un globo que hay que pisar, cada jugador lleva tres pinzas de la ropa en el borde de la camiseta. El objetivo es robarles las pinzas a los demás. Quien se queda sin pinzas sale del juego. Gana quien tiene más pinzas.
Página del juego, con ilustración: Caza de globos
Puesto 6: La cortina

Con este juego se aprenden nombres rapidísimo. Primero, cada jugador tiene que elegir un nombre de héroe o un nombre bíblico. Todos deben conocer los nombres de los demás. Luego se tiende una cortina. Yo siempre uso una lona de la ferretería. Cinco personas se colocan a un lado de la lona y cinco al otro. Los demás miran desde un lugar en el que puedan ver los dos lados. Después, a cada lado, alguien se sienta en una silla. Así, dos personas quedan sentadas frente a frente. Como la lona está en medio, todavía no saben quién está sentado al otro lado. Entonces se baja la lona de golpe. El jugador que primero grita el nombre del otro pasa a la siguiente ronda. El otro queda eliminado y puede volver a sentarse con el público. El juego es increíblemente divertido, porque algunos se asustan tanto cuando cae la lona que hacen reír a todos los demás.
Página del juego, con ilustración: La cortina
Puesto 5: Ensalada de frutas

Todos se sientan en círculo (en sillas o en sofás) y se numeran: según el tamaño del grupo, del 1 al 3 o hasta el 6. Los del 1 son bananas, los del 2 son fresas, los del 3 son cerezas, los del 4 son peras, los del 5 son manzanas, y así sucesivamente. Luego todos se sientan, bien mezclados, en un lugar nuevo. Se quita una silla. La persona que ahora no tiene lugar se queda de pie en el centro. O bien un narrador cuenta una historia en la que aparecen las frutas, o bien la persona del centro dice qué frutas tienen que cambiar de lugar. Si, por ejemplo, se dice la palabra «bananas», todas las bananas tienen que cambiarse de lugar entre sí mientras la persona del centro intenta conseguir un asiento. Después, la nueva persona del centro tiene que nombrar una fruta e intentar conseguir un asiento. Pero también se pueden nombrar varias frutas o gritar «ensalada de frutas». Con «ensalada de frutas», todos tienen que cambiar de lugar. En este juego no hay ganadores ni perdedores: solo se trata de acción y diversión.
Una alternativa a este juego es «el juego de las sillas». Lo considero cultura general, así que no entro en detalles.
Página del juego, con ilustración: Ensalada de frutas
Puesto 4: Ritmo con señas

En el clásico juego de ritmo con números, normalmente todos se sientan en círculo y cada uno tiene su propio número. En esta versión, los números se sustituyen simplemente por señas individuales. Todos siguen el mismo ritmo: golpean una vez los muslos con las dos manos, dan una palmada, chasquean una vez los dedos de la mano derecha y una vez los de la izquierda. Eso da un compás de 4/4 y es el ritmo básico del juego. El jugador al que le toca hace primero una vez el compás completo con los demás y, la segunda vez, golpea los muslos con las dos manos, da una palmada, hace su propia seña y después la seña de la persona a la que le pasa el turno. Quien se equivoca o le pasa el turno a alguien que ya está fuera queda eliminado. Ganan los que siguen en el juego hasta el final.
Página del juego, con ilustración: Ritmo con señas
Puesto 3: ¡Freeze!

Probablemente es uno de los juegos más geniales, pero con las personas equivocadas también puede salir muy mal. Algo así como preparar un pez globo. En este juego siempre hay dos personas en el centro que representan una escena improvisada. Actúan hasta que alguien grita «¡Freeze!». Entonces se quedan congeladas. El jugador que gritó «¡Freeze!» ocupa el lugar del jugador que lleva más tiempo en escena y empieza una escena nueva en la que el otro jugador tiene que participar. Siempre actúan solo dos personas a la vez. Aquí hacen falta personas abiertas y desinhibidas.
Página del juego, con ilustración: ¡Freeze!
Puesto 2: El Hachinator

Video en Instagram: instagram.com/reel/CaKWToMjumv
Un juego que recibió este nombre en nuestro grupo porque una vez, en lugar de un periódico, usamos un tubo de cartón que parecía un hacha. En este juego todos se sientan en un gran círculo de sillas. Una persona no tiene silla y por eso está de pie en el centro con un periódico enrollado. Además, en el centro hay un cesto de papeles grande. Ahora el Hachinator tiene que tocar a un jugador con el periódico, dejar el periódico en el cesto del centro y ocupar el lugar del otro. Al mismo tiempo, el jugador desafiado tiene que levantarse rapidísimo, sacar el periódico del cesto y darle con él al otro jugador antes de que se siente. El juego sigue hasta que a todos les haya tocado varias veces. Probablemente haga falta recordarles a los chicos que no peguen demasiado fuerte.
La versión clásica del juego, con ilustración: Persecución con periódico
Puesto 1: Mafia

También se conoce como «Hombres lobo», «Among Us», «Mafia Wars», etc. Este juego es probablemente el que más preparación necesita y tiene unas cuantas reglas. A cambio, siempre es divertido. Trata de una ciudad inventada que tiene un problema con la mafia. Cada día, los ciudadanos intentan llevar a los mafiosos a la horca. Lo malo es que los mafiosos están entre ellos y se hacen pasar por ciudadanos. Además hay un detective que conoce la identidad de los mafiosos, pero no puede dejar que descubran la suya.
Para este juego hacen falta al menos seis personas y un narrador. Se preparan cartas para los jugadores, y cada uno saca una sin mostrarla. Como máximo, un tercio de los jugadores puede ser mafioso. Los demás jugadores reciben cartas de ciudadano y una carta de detective. Entonces empieza el juego.
El narrador modera todo el juego. Primero cuenta algo sobre la ciudad y sobre los terribles negocios de los mafiosos, a los que hay que detener. Luego anuncia la noche. En cada ronda, el juego pasa por el ciclo de noche y día. Por la noche, todos los jugadores tienen que bajar la cabeza y cerrar los ojos. Quien espía queda eliminado del juego de inmediato. Cuando todos tienen los ojos cerrados, el narrador dice que los mafiosos se despierten. Ellos levantan la cabeza en silencio y señalan con el dedo a la persona que quieren matar. Luego vuelven a dormirse. Solo en la primera ronda se despierta después el detective. El narrador le muestra quiénes son los mafiosos. Luego vuelve a amanecer, y el narrador explica quién murió y cómo.
Empieza el día. Ahora los jugadores tienen que descubrir, discutiendo, quién es mafioso. El objetivo es eliminar a los mafiosos durante el día. Eso ocurre al final de un debate bastante largo, por votación. Solo de día, el ejecutado puede decir qué era (ciudadano, mafioso o detective) y dejar un último mensaje. De las personas que mueren por la noche no se revela ningún detalle.
Luego vuelve la noche. Y todo se repite hasta que:
- Los mafiosos son mayoría. Entonces ganan ellos.
- Los ciudadanos han eliminado a todos los mafiosos. Entonces ganan ellos.
Una partida así puede durar entre 10 y 30 minutos.
Bonus: «One Night Ultimate Werewolf»
Video en Instagram: instagram.com/reel/CaxrtjZj2R8
Mi consejo secreto es «One Night Ultimate Werewolf»: probablemente el juego más popular en el trabajo con jóvenes. Es para grupos de 3 a 10 jugadores y tiene su propia aplicación, que hace de narrador. Una ronda dura menos de 10 minutos.
🎲 ¿Cuál es tu juego favorito? ¡Cuéntanoslo en los comentarios!
Versión en español: octubre de 2026

