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# ¿Conocías estos 3 consejos para educar en el uso del smartphone?
- URL: https://thepulse.org/es/3-consejos-smartphone-hijos/
- Published: 2026-05-28T15:17:10.000Z
- Updated: 2026-10-20T13:21:51.000Z
- Description: Aunque ya he leído muchos estudios y he escrito mucho sobre reglas para el smartphone, tres consejos de esta charla no los conocía. Y uno de ellos me sorprendió de verdad.
- Author: Priscilla Alvarez
- Tags: Artículos, #target-parents, #topic-media, #age-teens, #topic-puberty, #age-children

Hace poco estuve en una charla de Allison Ochs sobre TikTok, el smartphone y compañía, y me llevé una buena sorpresa. Aunque ya había leído tantos estudios y había escrito sobre tantas reglas para el smartphone, escuché **tres consejos por primera vez**. Mi primera lección de la noche: con el tema del smartphone, los padres siempre podemos seguir aprendiendo.

## Cuenta lo que haces en el teléfono.

Sobre todo los niños menores de 10 años usan las pantallas prácticamente solo para jugar. Por intuición piensan que los padres también nos estamos divirtiendo todo el tiempo con el teléfono. Les ayuda que, cada vez que los padres toman el smartphone, le digan al niño en voz alta qué van a hacer con él:  
«Miro el pronóstico del tiempo en la app para saber qué zapatos se van a poner mañana».  
«Le escribo rápido a la tía Jojo para decirle que vamos a llegar tarde».  
«Voy a ver cómo terminó el partido de fútbol de ayer».  
Importante: deja el *doomscrolling* en las redes sociales para los momentos en que no haya ningún niño cerca.

## Vuelve a hablar por teléfono.

Los niños aprenden observando e imitando. Sí, eso ya lo sabía. Lo que no tenía presente: de niños, escuchábamos muchísimo a nuestras madres cuando hablaban por teléfono y así aprendíamos mucho sobre la vida, sobre cómo nos tratamos unos a otros, sobre tener una respuesta rápida, etc. Si lo resolvemos todo por escrito o con mensajes de voz, les quitamos a nuestros hijos una oportunidad de aprender cómo se comunica uno con los demás.

## El teléfono sigue siendo de los padres. Las contraseñas, también.

Este fue el consejo que nunca había oído así, y el que más me hizo pensar. Después de que, con la generación Z, toda una generación creciera prácticamente sin reglas para el smartphone, los padres dan marcha atrás, y este consejo muestra lo firme que puede llegar a ser eso: hasta los 18 años, el teléfono es un préstamo de los padres. Quitar un teléfono por mal uso o por saltarse una regla provoca muchas menos discusiones si nunca fue del niño.

Según Ochs, también te reservas el derecho de tener acceso a *todas* las contraseñas de tu hijo. No es negociable. ¿Por qué? Para protegerlo y para poder acompañar bien a nuestros hijos mientras aprenden a moverse en el mundo digital. Internet se ha vuelto un lugar mucho más oscuro que hace 15 años. Los padres pueden prometerle al niño que le avisarán cada vez antes de entrar en alguna de sus cuentas. Los agentes de la policía de menores que estaban en la charla dejaron muy claro que los padres no solo tienen el derecho de educar a sus hijos, sino también la obligación.

A esto, la policía añadió un dato sorprendente: según encuestas en las aulas, la mayoría de los padres no conoce las contraseñas de sus hijos, pero el 80 % de los niños conoce las de sus padres. Además, la generación actual educará a sus hijos con mucha más firmeza en lo que respecta al mundo digital. Porque sabe cuánta basura le metió en la cabeza la permisividad de unos padres que no tenían ni idea, basura de la que ya casi no se puede librar. Y porque sabe cuánto la distrajo internet de aprender.

Quizás hoy nuestros hijos nos reprochen que somos demasiado estrictos, pero con muy pocas reglas es muy probable que más adelante nos reprochen descuido y falta de amor.

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Los cuatro consejos siguientes no eran nuevos para mí, pero Ochs los resumió de una forma tan certera que merecen quedar por escrito una vez más.

## Reglas tan claras como en el fútbol.

Unas pocas reglas claras orientan mejor que un tira y afloja constante sobre la medida correcta. Los niños tienden a justificar su uso excesivo del smartphone con buenas razones.

Igual que los futbolistas que le cuentan al árbitro historias apasionadas y descabelladas para justificar una falta. Aunque el árbitro no sea perfecto, sus tarjetas amarillas y rojas son vinculantes y su papel en el partido está claramente definido.

De la misma manera, los padres tienen el deber de intervenir en la educación de sus hijos y, por ejemplo, retirarles el smartphone y el iPad de la escuela durante 24 horas si el niño «se olvidó» de entregarles los aparatos por la noche.

Gracias a las reglas, los chicos también pueden decir: «No puedo seguir. Mis padres no me dejan después de las nueve de la noche», y no tienen que robarle horas al sueño de forma compulsiva para no perderse nada en el chat del grupo. La meta es:

> «Gracias, mamá, eras muy pesada. Pero, uf, quién sabe todo lo que habría hecho si no me hubieras puesto reglas».

Según los conocimientos científicos más recientes, algunas de estas reglas podrían tener sentido:

1. Smartphone a partir de los 15 años.
2. ¡Nunca el teléfono como despertador! El mundo virtual no debería ser lo último que ves por la noche ni lo primero cuando te despiertas.
3. Fijar una hora a la que toda la familia deja el teléfono.

## Cuidar la relación mientras educas.

Quien sigue nuestros artículos ya sabe lo que pensamos sobre las relaciones. Sin relación, nuestra educación no tiene efecto, pero las buenas relaciones no crecen en los árboles. ¡Tenemos que invertir en ellas!

🛋️

****Coaching en el sofá.** Allison Ochs habla de una amiga que invirtió mucho en educar a su hija en el uso del smartphone: para matar dos pájaros de un tiro, esta madre invitó a su hija a pasar **juntas* media hora en el sofá cada noche. Durante ese tiempo, la hija podía atender sus chats en el smartphone de su madre, mientras la madre estaba sentada a su lado y de vez en cuando le enseñaba a manejar bien los chats.  
  
Después de varios años, la madre ya no podía más y quiso darle a su hija su propio smartphone. La hija le dijo muy tranquila: ah, ya no lo necesitaba, se había dado cuenta de que media hora al día bastaba de sobra para mantener sus contactos digitales.

Los niños necesitan un acompañamiento cercano. Eso nos cuesta a los padres mucho tiempo y también dinero. ¿Usas los límites de tiempo en pantalla de Apple y sabes desde hace tiempo que no sirven tanto como otras apps? ¿Aceptas a cambio muchos resquicios que tu adolescente aprovecha? Sobre la falta de reglas y de acompañamiento, Allison Ochs dice sin rodeos:

> «Tampoco mandaríamos nunca a nuestros hijos solos en tren a Zúrich para dejarlos deambular por el barrio rojo». (Allison Ochs)

Las muchas veces que los adolescentes rompen las reglas, algo propio de su etapa de desarrollo, nos cuestan a los padres tiempo e imaginación para devolver a nuestro hijo al buen camino, y a veces también una cena cara fuera de casa para mostrarle que lo queremos en esta etapa turbulenta igual que antes.

El tiempo que invertimos en la relación es muy valioso. Así se crea la base de confianza para que el niño acuda a sus padres en situaciones delicadas. A su vez, depende de los padres iniciar conversaciones una y otra vez y, cuando surja la ocasión, preguntar también si los hijos han visto algo raro en internet. Con lo que llegamos al siguiente consejo.

## No pierdas los nervios por la basura de internet

¿Tu hijo de repente usa palabras raras con los demás? ¿Tu hijo contrató «sin querer» una suscripción erótica y quiere darse de baja? ¿Tu hijo ayudó a toda la clase a usar un programa de IA para hacer trampa? Piensa si alguna vez en la vida has metido la pata. Lo más probable es que sí. Qué bien que ya pasó y que de alguna manera se resolvió.

Según Ochs, si los padres no pierden los nervios en cuanto su hijo o su docente acude a ellos con algo vergonzoso, es muy probable que el hijo vuelva a acudir a ellos con confianza también cuando se trate de algo mucho peor. Como padres tenemos la gran oportunidad de arreglar junto con nuestros hijos sus errores antes de que se desvíen del todo del buen camino.

Desde mi punto de vista, también es una bonita imagen de la relación con Dios. Todo lo que él ya ha arreglado para que podamos vivir como sus hijos... ¡ni te lo imaginas!

## Fomentar el sentido de pertenencia

Tiempo en familia sin pantallas. Un club deportivo. Un club de cocina. La iglesia. Allí donde los niños sienten que pertenecen y forman parte de una comunidad, los efectos adictivos de internet tienen menos poder. Por eso siempre conviene no solo implementar reglas, sino también fomentar un entorno que dé a nuestros hijos estabilidad por dentro y por fuera. Mucho trabajo para los padres, sí, pero un trabajo que compensa.

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Siete consejos que, juntos, en realidad envían un único mensaje:

> Educar en el uso del smartphone es trabajar la relación. Las reglas sin conexión se desvanecen; la conexión sin reglas deja a los niños solos con sus decisiones.

Las dos cosas juntas cuestan tiempo, nervios y a veces una cena cara, pero vale la pena. ¿Con qué te quedas tú?

*Versión en español: octubre de 2026*

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